6/5/06

La petite mort

Creía que ya empezaba esto a estabilizarse. ¡Pero qué va!, las hormonas siguen atacando... Es increíble la de cosas que se pueden decir respirando, y la de cosas que se pueden respirar diciéndolas...

Vale, fue una tontería decir lo que estaba haciendo yo en aquel momento. Afortunadamente, no salió nada mal, gracias a dos palabras que salieron de tu respiración, murmuradas, transmitidas casi telepáticamente: "te acompaño". Entendí por fin lo que significaba multiplicar algo por mil... no sólo era añadirle tres ceros. Era caérseme la baba, era llenarme de sustancias adictivas este cuerpo mutilado por los desengaños, era sentir que el calor humano que había dentro de mí se extendía por mis venas, como una dosis de heroína. Volví a ser junkie.

En ese estado me puse a imaginar cosas, a decírselas a mi otro yo. Historias extrañas de hotel pucelano, de corbatas desabrochadas (qué digo corbatas, muchas más cosas se desabrocharon). Me puse a volar por un mundo de dedos, de manos, de piernas y de lo que no son piernas. Mil mariposas, ¿dónde irán?

Sentir que dos medios son igual a uno. Que todo crece. Pensar, imaginar, compartir mi chute con otra persona, quedarnos los dos tirados en el suelo, arrojados al destino, tocar lo que no tengo delante, ver lo que está oculto, oir lo que nadie más oye. La película se para, señalando con una flecha mis (tus) pulmones. Aparece un cartel: "Respiraciones aceleradas indican sentimientos profundos". La pequeña muerte.

Originalmente publicado en http://memoriasdeunquetzal.bitacoras.com .


Los Piratas - Mi tercer pie
http://www.youtube.com/watch?v=wmKSjBvOu3Q


Y ahora el mundo se acaba para mí,
no estoy ni lleno ni vacío.
Quiero y no quiero, tengo y no tengo,
y me siento tan vivo...

Y ahora todo está al revés, me ha nacido un tercer pie,
y yo busco como un loco los desechos y despojos,
las cabezas y sus trozos, esas partes no repartirán jamás
lo que busco yo.

No puedo entender lo que quiero hacer,
ahora continuar ya estaría mal,
Puedo enloquecer, puedo enrojecer,
pero no pararía...

No buscaré, no encontraré, ya tropecé con mi tercer pie...
Y ahora todo, se acaba para mí,
no estoy despierto ni dormido,
y sé que hoy ya no estoy tan vivo.

Y ahí voy, ya estoy,
andando como siempre con mi tercer pie.
Y ahí voy, ya ves,
sabes que me perdería.
Y ahí voy, ya estoy,
sabes que no es mi primera vez.
Y ahí voy, ya ves,
nadie lo sospecharía.
Y ahí voy, ya estoy,
siempre corriendo, siempre al revés.
Y ahí voy, ya ves,
nadie lo dudaría.

No hay comentarios: